Tras la subida del salario mínimo anunciada por el gobierno de Alexis Tsipras, donde se pasó de 586 euros a 650 euros, Grecia sigue estando lejos de las cifras correspondientes a los países europeos más occidentales, aunque se sitúa por encima de Europa central y del Este.

Según datos de la Eurostat, Luxemburgo es el país con un salario mínimo más alto con casi 2000 euros al mes. Le siguen, Irlanda, Francia y Alemania, con cifras en torno a los 1500 euros brutos. Pese al aumento del 22% aprobado por el gobierno de Pedro Sanchez, España, con un salario mínimo de 900 euros, sigue estando lejos de esas cifras.

En Portugal hubo varios incrementos desde 2015 y hoy el salario mínimo es de 600 euros.

En Grecia, Portugal y España los trabajadores reciben 14 salarios al año.

La tendencia en la Europa Central y del Este es también al alza. En Hungría, el aumento fue del 8%; en septiembre, el gobierno polaco propuso aumentar el salario mínimo en un 7%, lo que eleva a 525 euros.

El Primer Ministro de Eslovaquia, Peter Pellegrini, firmó un decreto que implementa un aumento del 8% del salario mínimo en 2019, que también lo eleva a 520 euros al mes, en comparación con los 480 euros anteriores.

El gobierno checo, después de meses de debates con los sindicatos, también anunció que el mínimo mensual aumentaría a partir de enero de 2019 y se situaría en 518 euros.